EL UNIFORME DEL CHEF: UTILIDAD E HISTORIA

Es normal que cuando vemos en cualquier sitio a una persona ataviada con una chaqueta filipina, gorro y en algunos casos guantes, inmediatamente lo identifiquemos como un chef, alguien dedicado al mundo de la cocina, capaz de hacer maravillas gastronómicas preparando y mezclando toda clase de ingredientes. Aunque se trata de un tipo de vestimenta que con el tiempo se convirtió en un prototipo de la profesión, en algunos casos no es de obligatorio cumplimiento. Sin embargo, los chefs profesionales que se desenvuelven en ambientes más formales e importantes están obligados por regla general a llevar esta indumentaria que automáticamente lo acredita como un experto en su área.

¿Alguna vez te preguntaste de dónde y cómo surgió la idea de establecer esta prenda como el distintivo particular de esta profesión? Las razones no obedecen meramente al gusto o la moda, el uniforme de chef está diseñado en base a las necesidades y requerimientos de su usuario:

*La chaqueta filipina, por ejemplo, es cruzada para que pueda darse la vuelta y esconder las manchas que se acumulan a lo largo de todo un día de trabajo.

*La doble capa de algodón está diseñada para aislar el cuerpo del intenso calor de los fogones o de la salpicadura accidental de cualquier líquido hirviendo.

*Los botones, por su parte, no son un simple adorno. Tienen su razón de ser, ya que con frecuencia evitan el contacto directo con las ollas y los sartenes.

*En la actualidad, los chefs de algunos establecimientos llevan un pañuelo en el cuello esencialmente por motivos estéticos; aunque originariamente estas prendas de algodón se colocaban en esa parte del cuerpo para que absorbieran el sudor corporal que era inevitable en las sofocantes cocinas de antaño.

*El gorro del chef, conocido también como “toque blanche” es uno de los elementos más interesantes de este uniforme, tanto por su atractivo como por su utilidad. Ha sido entendido por muchos como representación simbólica de una corona, cuya altura distinguiría al chef, el artista, el creativo, del resto de los ayudantes y cocineros de menor categoría en su área. La forma cilíndrica y alta también posee una vertiente práctica, ya que mantiene fresca, acondicionada y protegida la cabeza ante los fuertes calores de la cocina, pues en su interior se solía colocar una bolsa de agua fría para mantener la cabeza a una buena temperatura.

La historia del uniforme de chef tiene sus interesantes orígenes alrededor del siglo XVI. En aquella época, artesanos de todo tipo (incluidos los cocineros) eran encarcelados o incluso ejecutados por su librepensamiento. Para suavizar la persecución, algunos chefs encontraron refugio en la Iglesia Ortodoxa y se escondieron entre los religiosos de los monasterios. Allí, ellos se ponían la misma ropa que los religiosos, con una salvedad: el ropaje de los cocineros era gris y el de los religiosos negro. Es entonces cuando la tradición de llevar el característico sombrero alto entre quienes se encargaban de la cocina comienza a perpetuarse y establecerse en la memoria colectiva como un ícono de la profesión.

Más adelante, durante el siglo XVIII, se pensó que el color blanco era más adecuado para estos trabajadores, ya que denotaba limpieza en la cocina. Además, ya se hacían distinciones entre los que se limitaban únicamente a cocinar y los que realmente hacían innovaciones, aprobaban, reprobaban y llevaban la batuta tras el fogón. Por lo tanto, se comenzaron a llevar chaquetas cruzadas, y se creía que los gorros debían tener diferentes tallas para distinguir a los chefs de los cocineros, siendo los de los chefs más altos y los de los jóvenes cocineros más cortos y más parecidos a una gorra. La implementación del gorro tal como lo conocemos hoy en día se atribuye a uno de los visionarios de la cocina francesa del primer tercio del siglo XIX, Marie-Antoine Carême, famoso por su creatividad culinaria, quien también propuso la chaqueta filipina y el pantalón blanco como uniforme definitivo del chef.

La era moderna, con sus cambios y revoluciones en el estilo de vida de las personas, especialmente a mediados de la década de los ochenta del siglo XX, trajo consigo también transformaciones en la concepción tradicional del uniforme del chef. Una gran cantidad de chefs y cocineros comenzaron a llevar en su área de trabajo “divertidos” atuendos nada tradicionales. Aunque algunos puedan tildar estos uniformes de nuevo estilo como no profesionales, los aludidos muchas veces se justifican afirmando que son más cómodos y que le ofrecen al chef la oportunidad de mostrar su personalidad y su arte a través tanto de su vestimenta como de su cocina.

Sea blanco o de cualquier otro color, lo importante es que el chef utilice un uniforme confeccionado con los mejores materiales, el diseño mejor logrado y que se apegue más al ambiente de trabajo y el tipo de negocio o institución donde desempeñará sus funciones.

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